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    January 20

    Ahí está lo que fue: la terca espada

     
     
    Ahí está lo que fue: la terca espada
    del sajón y su métrica de hierro,
    los mares y las islas del destierro
    del hijo de Laertes, la dorada
    luna del persa y los sin fin jardines
    de la filosofía y de la historia,
    el oro sepulcral de la memoria
    y en la sombra el olor de los jazmines.
    Y nada de eso importa. El resignado
    ejercicio del verso no te salva
    ni las aguas del sueño ni la estrella
    que en la arrasada noche olvida el alba
    .
    Una sola mujer es tu cuidado,
    igual a las demás, pero que es ella
    .

    Velloncito de mi carne,

     
     
     
     
     
    Velloncito de mi carne,
    que en mi entraña yo tejí,
    velloncito friolento,
    ¡duérmete apegado a mí!
     
     
    La perdiz duerme en el trébol
    escuchándole latir:
    no te turben mis alientos,
    ¡duérmete apegado a mí!

    Hierbecita temblorosa
    asombrada de vivir,
    no te sueltes de mi pecho:
    ¡duérmete apegado a mí!

    Yo que todo lo he perdido
    ahora tiemblo de dormir.
    No resbales de mi brazo:
    ¡duérmete apegado a mí!

    Hay besos que pronuncian por sí solos

     
     
     
    Hay besos que pronuncian por sí solos
    la sentencia de amor condenatoria,
    hay besos que se dan con la mirada
    hay besos que se dan con la memoria.

    Hay besos silenciosos, besos nobles
    hay besos enigmáticos, sinceros
    hay besos que se dan sólo las almas
    hay besos por prohibidos, verdaderos.

    Hay besos que calcinan y que hieren,
    hay besos que arrebatan los sentidos,
    hay besos misteriosos que han dejado
    mil sueños errantes y perdidos.

    Hay besos problemáticos que encierran
    una clave que nadie ha descifrado,
    hay besos que engendran la tragedia
    cuantas rosas en broche han deshojado.

    Hay besos perfumados, besos tibios
    que palpitan en íntimos anhelos,
    hay besos que en los labios dejan huellas
    como un campo de sol entre dos hielos.

    Hay besos que parecen azucenas
    por sublimes, ingenuos y por puros,
    hay besos traicioneros y cobardes,
    hay besos maldecidos y perjuros.

    Judas besa a Jesús y deja impresa
    en su rostro de Dios, la felonía,
    mientras la Magdalena con sus besos
    fortifica piadosa su agonía.

    Desde entonces en los besos palpita
    el amor, la traición y los dolores,
    en las bodas humanas se parecen
    a la brisa que juega con las flores.

    Hay besos que producen desvaríos
    de amorosa pasión ardiente y loca,
    tú los conoces bien son besos míos
    inventados por mí, para tu boca.

    Besos de llama que en rastro impreso
    llevan los surcos de un amor vedado,
    besos de tempestad, salvajes besos
    que solo nuestros labios han probado.

    ¿Te acuerdas del primero...? Indefinible;
    cubrió tu faz de cárdenos sonrojos
    y en los espasmos de emoción terrible,
    llenaron sé de lágrimas tus ojos.

    ¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso
    te vi celoso imaginando agravios,
    te suspendí en mis brazos... vibró un beso,
    y qué viste después...? Sangre en mis labios.

    Yo te enseñe a besar: los besos fríos
    son de impasible corazón de roca,
    yo te enseñé a besar con besos míos
    inventados por mí, para tu boca
    January 19

    Amor, cuántos caminos hasta llegar a un beso,

     
     
     
     
     
     
    Amor, cuántos caminos hasta llegar a un beso,
    qué soledad errante hasta tu compañía!
    Siguen los trenes solos rodando con la lluvia.
    En Taltal no amanece aún la primavera.

    Pero tú y yo, amor mío, estamos juntos,
    juntos desde la ropa a las raíces,
    juntos de otoño, de agua, de caderas,
    hasta ser sólo tú, sólo yo juntos.

    Pensar que costó tantas piedras que lleva el río,
    la desembocadura del agua de Boroa,
    pensar que separados por trenes y naciones

    tú y yo teníamos que simplemente amarnos,
    con todos confundidos, con hombres y mujeres,
    con la tierra que implanta y educa los claveles

    Matilde, nombre de planta o piedra o vino,

     
     
     
     
     
    Matilde, nombre de planta o piedra o vino,
    de lo que nace de la tierra y dura,
    palabra en cuyo crecimiento amanece,
    en cuyo estío estalla la luz de los limones.

    En ese nombre corren navíos de madera
    rodeados por enjambres de fuego azul marino,
    y esas letras son el agua de un río
    que desemboca en mi corazón calcinado.

    Oh nombre descubierto bajo una enredadera
    como la puerta de un túnel desconocido
    que comunica con la fragancia del mundo!

    Oh invádeme con tu boca abrasadora,
    indágame, si quieres, con tus ojos nocturnos,
    pero en tu nombre déjame navegar y dormir
    December 10

    Podrá nublarse el sol eternamente;

     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
    Podrá nublarse el sol eternamente;
    Podrá secarse en un instante el mar;
    Podrá romperse el eje de la tierra
    Como un débil cristal.
    ¡todo sucederá! Podrá la muerte
    Cubrirme con su fúnebre crespón;
    Pero jamás en mí podrá apagarse
    La llama de tu amor
    .

    Qué es tu vida, alma mía?, ¿cuál tu pago?,

     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
    Qué es tu vida, alma mía?, ¿cuál tu pago?,
    ¡Lluvia en el lago!
    ¿Qué es tu vida, alma mía, tu costumbre?
    ¡Viento en la cumbre!

    ¿Cómo tu vida, mi alma, se renueva?,
    ¡Sombra en la cueva!,
    ¡Lluvia en el lago!,
    ¡Viento en la cumbre!,
    ¡Sombra en la cueva!

    Lágrimas es la lluvia desde el cielo,
    y es el viento sollozo sin partida,
    pesar, la sombra sin ningún consuelo,
    y lluvia y viento y sombra hacen la vida

    YO NO SOY YO

     
     
     
     
     
     
    YO NO SOY YO 

    Soy este
    que va a mi lado sin yo verlo; 
    que, a veces, voy a ver, 
    y que, a veces, olvido. 
    El que calla, sereno, cuando hablo, 
    el que perdona, dulce, cuando odio, 
    el que pasea por donde no estoy, 
    el que quedará en pié cuando yo muera
    November 28

    YO NO QUIERO MÁS LUZ QUE TU CUERPO ANTE EL MÍO

     
     
     
    YO NO QUIERO MÁS LUZ QUE TU CUERPO ANTE EL MÍO

    Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío:
    claridad absoluta, transparencia redonda.
    Limpidez cuya extraña, como el fondo del río,
    con el tiempo se afirma, con la sangre se ahonda..

    ¿Qué lucientes materias duraderas te han hecho,
    corazón de alborada, carnación matutina?
    Yo no quiero más día que el que exhala tu pecho.
    Tu sangre es la mañana que jamás se termina.

    No hay más luz que tu cuerpo, no hay más sol: todo ocaso.
    Yo no veo las cosas a otra luz que tu frente.
    La otra luz es fantasma, nada más, de tu paso.
    Tu insondable mirada nunca gira al poniente.

    Claridad sin posible declinar. Suma esencia
    del fulgor que ni cede ni abandona la cumbre.
    Juventud. Limpidez. Claridad. Transparencia
    acercando los astros más lejanos de lumbre.

    Claro cuerpo moreno de calor fecundante.
    Hierba negra el origen; hierba negra las sienes.
    Trago negro los ojos, la mirada distante.
    Día azul. Noche clara. Sombra clara que vienes.

    Yo no quiero más luz que tu sombra dorada
    donde brotan anillos de una hierba sombría.
    En mi sangre, fielmente por tu cuerpo abrasada,
    para siempre es de noche: para siempre es de día.

    November 27

    Te he visto, por el parque ceniciento

     
     
    Te he visto, por el parque ceniciento
    que los poetas aman
    para llorar, como una noble sombra
    vagar, envuelto en tu levita larga.
    El talante cortés, ha tantos años
    compuesto de una fiesta en la antesala,
    ?¡qué bien tus pobres huesos
    ceremoniosos guardan!?
    Yo te he visto, aspirando distraído,
    con el aliento que la tierra exhala
    ?hoy, tibia tarde en que las mustias hojas
    húmedo viento arranca?,
    del eucalipto verde
    el frescor de las hojas perfumadas.
    Y te he visto llevar la seca mano
    a la perla que brilla en tu corbata

    DOS ÁNGELES

    DOS ÁNGELES

    No tengo sólo un Ángel
    con ala estremecida:
    me mecen como al mar
    mecen las dos orillas
    el Ángel que da el gozo
    y el que da la agonía,
    el de alas tremolantes
    y el de las alas fijas.

    Yo sé, cuando amanece,
    cuál va a regirme el día,
    si el de color de llama
    o el color de ceniza,
    y me les doy como alga
    a la ola, contrita.

    Sólo una vez volaron
    con las alas unidas:
    el día del amor,
    el de la Epifanía.

    ¡Se juntaron en una
    sus alas enemigas
    y anudaron el nudo
    de la muerte y la vida!

    DÍA

     
     
    DÍA

    Día, día del encontrarnos,
    tiempo llamado Epifanía.
    Día tan fuerte que llegó
    color tuétano y ardentía,
    sin frenesí sobre los pulsos
    que eran tumulto y agonía,
    tan tranquilo como las leches
    de las vacadas con esquilas.

    Día nuestro, por qué camino,
    bulto sin pies, se allegaría,
    que no supimos, que no velamos,
    que cosa alguna lo decía,
    que no silbamos a los cerros
    y él sin pisada se venía.

    Parecían todos iguales,
    y de pronto maduró un Día.
    Era lo mismo que los otros,
    como son cañas y son olivas,
    y a ninguno de sus hermanos,
    como José, se parecía.

    Le sonriamos entre los otros.
    Tenga talla sobre los días,
    como es el buey de grande alzada
    y es el carro de las gavillas.

    Lo bendigan las estaciones,
    Nortes y Sures lo bendigan,
    y su padre, el año, lo escoja
    y lo haga mástil de la vida.

    No es un río ni es un país,
    ni es un metal: se llama un Día.
    Entre los días de las grúas,
    de las jarcias y de las trillas,
    entre aparejos y faenas,
    nadie lo nombra ni lo mira.

    Lo bailemos y lo digamos
    por galardón de Quien lo haría,
    por gratitud de suelo y aire,
    por su regato de agua viva,
    antes que caiga como pavesa
    y como cal que molerían
    y se vuelquen hacia lo Eterno
    sus especies de maravilla.

    ¡Lo cosamos en nuestra carne,
    en el pecho y en las rodillas,
    y nuestras manos lo repasen,
    y nuestros ojos lo distingan,
    y nos relumbre por la noche
    y nos conforte por el día,
    como el cáñamo de las velas
    y las puntadas de las heridas!

    November 26

    LA MUJER FUERTE

    LA MUJER FUERTE


        Me acuerdo de tu rostro que se fijó en mis días,
    mujer de saya azul y de tostada frente,
    que en mi niñez y sobre mi tierra de ambrosía
    vi abrir el surco negro en un abril ardiente.

        Alzaba en la taberna, honda la copa impura
    el que te apegó un hijo al pecho de azucena,
    y bajo ese recuerdo, que te era quemadura,
    caía la simiente de tu mano, serena.

        Segar te vi en enero los trigos de tu hijo,
    y sin comprender tuve en ti los ojos fijos,
    agrandados al par de maravilla y llanto.

        Y el lodo de tus pies todavía besara,
    porque entre cien mundanas no he encontrado tu cara
    ¡y aun te sigo en los surcos la sombra con mi canto!

    AUSENCIA

     
     
    AUSENCIA

    Se va de ti mi cuerpo gota a gota.
    Se va mi cara en un óleo sordo;
    se van mis manos en azogue suelto;
    se van mis pies en dos tiempos de polvo.

    ¡Se te va todo, se nos va todo!
    Se va mi voz, que te hacía campana
    cerrada a cuanto no somos nosotros.
    Se van mis gestos que se devanaban
    en lanzaderas, debajo tus ojos.
    Y se te va la mirada que entrega,
    cuando te mira, el enebro y el olmo.

    Me voy de ti con tus mismos alientos:
    como humedad de tu cuerpo evaporo.
    Me voy de ti con vigilia y con sueño,
    y en tu recuerdo más fiel ya me borro.
    Y en tu memoria me vuelvo como esos
    que no nacieron en llanos ni en sotos.

    Sangre sería y me fuese en las palmas
    de tu labor, y en tu boca de mosto.
    Tu entraña fuese, y sería quemada
    en marchas tuyas que nunca más oigo,
    ¡y en tu pasión que retumba en la noche
    como demencia de mares solos!

    ¡Se nos va todo, se nos va todo!

    Si alguien llama a tu puerta, amiga mía,

     

    Si alguien llama a tu puerta, amiga mía,
    y algo en tu sangre late y no reposa
    y en su tallo de agua, temblorosa,
    la fuente es una líquida armonía.

    Si alguien llama a tu puerta y todavía
    te sobra tiempo para ser hermosa
    y cabe todo abril en una rosa
    y por la rosa se desangra el día.

    Si alguien llama a tu puerta una mañana
    sonora de palomas y campanas
    y aún crees en el dolor y en la poesía.

    Si aún la vida es verdad y el verso existe.
    Si alguien llama a tu puerta y estás triste,
    abre, que es el amor, amiga mía.

    November 04

    Emerge tu recuerdo de la noche en que estoy.

    Desierto árido

    Emerge tu recuerdo de la noche en que estoy.
    El río anuda al mar su lamento obstinado.

    Abandonado como los muelles en el alba.
    Es la hora de partir, oh abandonado!

    Sobre mi corazón llueven frías corolas.
    Oh sentina de escombros, feroz cueva de náufragos!

    En ti se acumularon las guerras y los vuelos.
    De ti alzaron las alas los pájaros del canto.

    Todo te lo tragaste, como la lejanía.
    Como el mar, como el tiempo. Todo en ti fue naufragio!

    Era la alegre hora del asalto y el beso.
    La hora del estupor que ardía como un faro.

    Ansiedad de piloto, furia de buzo ciego,
    turbia embriaguez de amor, todo en ti fue naufragio!

    En la infancia de niebla mi alma alada y herida.
    Descubridor perdido, todo en ti fue naufragio!

    Te ceñiste al dolor, te agarraste al deseo.
    Te tumbó la tristeza, todo en ti fue naufragio!

    Hice retroceder la muralla de sombra,
    anduve más allá del deseo y del acto.

    Oh carne, carne mía, mujer que amé y perdí,
    a ti en esta hora húmeda, evoco y hago canto.

    Como un vaso albergaste la infinita ternura,
    y el infinito olvido te trizó como a un vaso.

    Era la negra, negra soledad de las islas,
    y allí, mujer de amor, me acogieron tus brazos.

    Era la sed y el hambre, y tú fuiste la fruta.
    Era el duelo y las ruinas, y tú fuiste el milagro.

    Ah mujer, no sé cómo pudiste contenerme
    en la tierra de tu alma, y en la cruz de tus brazos!

    Mi deseo de ti fue el más terrible y corto,
    el más revuelto y ebrio, el más tirante y ávido.

    Cementerio de besos, aún hay fuego en tus tumbas,
    aún los racimos arden picoteados de pájaros.

    Oh la boca mordida, oh los besados miembros,
    oh los hambrientos dientes, oh los cuerpos trenzados.

    Oh la cópula loca de esperanza y esfuerzo
    en que nos anudamos y nos desesperamos.

    Y la ternura, leve como el agua y la harina.
    Y la palabra apenas comenzada en los labios.

    Ese fue mi destino y en él viajó mi anhelo,
    y en él cayó mi anhelo, todo en ti fue naufragio!

    Oh, sentina de escombros, en ti todo caía,
    qué dolor no exprimiste, qué olas no te ahogaron!

    De tumbo en tumbo aún llameaste y cantaste.
    De pie como un marino en la proa de un barco.

    Aún floreciste en cantos, aún rompiste en corrientes.
    Oh sentina de escombros, pozo abierto y amargo.

    Pálido buzo ciego, desventurado hondero,
    descubridor perdido, todo en ti fue naufragio!

    Es la hora de partir, la dura y fría hora
    que la noche sujeta a todo horario.

    El cinturón ruidoso del mar ciñe la costa.
    Surgen frías estrellas, emigran negros pájaros.

    Abandonado como los muelles en el alba.
    Sólo la sombra trémula se retuerce en mis manos.

    Ah más allá de todo. Ah más allá de todo.

    Es la hora de partir. Oh abandonado!

    Para tu cumpleaños...

    Montaña, arena y marPara tu cumpleaños...
    Deseo que recibas
    estos regalos especiales.
    Felicidad, en lo profundo de tu ser.
    Serenidad, con cada amanecer.
    Exito, en cada respecto.
    Sinceridad, de amigos que te quieran.
    Amor, que sea eterno.
    Recuerdos entrañables, de momentos del ayer.
    Un presente esplendoroso repleto de bendiciones.
    Un sendero, que conduzca a un hermoso mañana.
    Anhelos, que se conviertan en realidad.
    Y reconocimientos, de todas las cosas maravillosas
    que hay en ti.
    ¡Que tengas un cumpleaños muy feliz!
    September 30

    Rosas rojas

    Rosas rojas

     

     


    Al nacimiento del alba
    yo visite mi jardín
    Y mis ojos contemplaban
    sus frescas y perfumadas
    flores

    Unas rosas yo corte
    recordando tu amistad
    Rosas rojas yo escogí
    porque se asimilan
    mucho a ti

    La belleza de las rosas
    es como la belleza de tu alma
    Y sus delicados pétalos
    representan tu bondad

    Las hojas de las rosas
    asemejan tu espíritu
    Espíritu que con el tiempo
    reverdece mas y mas

    Las espinas de las rosas
    son tus penas y añoranzas,
    penas que con sabiduría
    tú lograste olvidarlas

    El colorido de las rosas
    representa tu pasión,
    pasión que Dios te dio
    para que entregues tu amor

    Rosas rojas amiga mía
    Rosas rojas para ti
    Rosas rojas que hoy
    te mando,
    porque
    representas mucho para mi.

    Palabras del alma

    Martha Humphrey

    BLUE ROSE

     
     
     
     
    Rosas rojas

    Existe una rosa
    que aclama a los cielos su libertad
    pero se encuentra encadenada
    a los corazones que siempre la retienen
    y hacen de su virtud
    el sustento de las pasiones
    rosas que intentan defender su condición
    con vengativas espinas
    pues saben que harán de ellas
    el recuerdo de cada uno de los besos olvidados
    y en el dolor encontrarán
    el placer de sus afiladas caricias
    y en el silencio
    el aroma que recree su fresca presencia
    rosas rojas
    de primaveral encanto
    de cada uno de los sueños
    donde me consigues hacer renacer
    quiero convertirte en un sentimiento sin palabras
    hacerte crecer libre en el jardin de mis deseos
    que consigas capturar mi alma
    entre los tersos labios que nacieron pétalos
    descúbreme el mundo que me hiciste enamorar
    con tu simple mirada
    con tu simple palabra
    rosa roja
    roja rosa

    - Olmedo Varela